Estado: Consurso, 2º puesto
Ubicación: Llodio
Tipo de obra: Equipamiento civil
Superficie: 1.700m2
Año: 2020
Equipo/Colaboradores: Smith arquitectos
Se hace necesaria la reforma y rehabilitación del Parque de Bomberos y del edificio de Ertzainetxea, situado en el polígono industrial de Llodio (Araba), dadas las patologías existentes en forma de fisuras y humedades; siendo preciso cumplir, por un lado, con el Decreto 178/2015 sobre la sostenibilidad energética del sector público de la Comunidad Autónoma Vasca y, por el otro, el Código Técnico de la Edificación, especialmente en la implantación de medidas de accesibilidad.
La propuesta pretende, por un lado, unificar, regularizar, simplificar y compactar los dos edificios mediante la incorporación de un nuevo sistema de fachada ventilada; y por el otro lado, mejorar sustancialmente la envolvente térmica de cada volumen.
En cuanto al Parque de Bomberos, su reforma integral se basa principalmente en una ampliación en altura que ubique nuevos usos y redistribuya los del edificio actual. Se busca la mejora de la comunicación y accesibilidad de las estancias, así como la liberación del mayor espacio posible en la planta baja para colocar en ella los hangares de los vehículos de emergencias. Asimismo, la agrupación de estancias, así como la regulación de la geometría de las distribuciones contribuyen en la eficiencia en el uso del centro.
En el Ertzainetxea, la propuesta pretende mejorar la accesibilidad exterior e interior y ampliar las superficies programáticas de la zona de atención ciudadana del edificio.
Se eliminan en el proyecto algunos elementos prescindibles como la marquesina de cubierta, los arcos de fachada y el gran pilar machón de esquina; quedando así más clara y descubierta la entrada de la comisaría desde el vértice del edificio. A la vez se suprime el arco estructural en celosía metálica que separa el edificio de la Ertzaintza del de los Bomberos.
Se pretende conseguir un aspecto contemporáneo utilizando un lenguaje de volúmenes macizos, contundentes, sobrios, con diferentes grados de permeabilidad y rugosidad, compaginando las fachadas más lisas con las más estriadas, y siguiendo un mismo lenguaje divisionario de lamas verticales tras las cuales se tamizan las carpinterías de fachada, que en las orientaciones pertinentes (este-oeste) funcionan como protección solar pasiva.